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Ingresa en Zuera un etarra que participó en la 'caravana de la muerte'
La prisión aragonesa, junto a Villabona, en Asturias, son los dos centros principales donde, al parecer, se mezclan presos contrarios a la 'lucha armada', críticos con la actual dirección de la banda, con otros reclusos de los denominados 'duros'. Un extremo que desde el Ministerio del Interior siempre se ha desmentido.
En los últimos meses, la cárcel de Zuera ha recibido a abanderados del fin de la violencia, caso de José Luis Urrusolo Sistiaga o Carmen Guisasola, ambos expulsados de ETA. La intención de Interior es que las posiciones favorables a acabar con el terrorismo se extiendan entre el colectivo de más de 600 presos de la banda encarcelados en España. Ahí se enmarca la política de acercamientos y alejamientos a cárceles del País Vasco que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, reconoció el 10 de diciembre de 2008.
Igor Martínez, de 36 años, fue detenido el 9 de noviembre de 2000. La Audiencia Nacional le condenó a 22 años de prisión el 5 de marzo de 2003 tras aceptar un acuerdo de conformidad entre su defensa y la Fiscalía por medio del cual el etarra admitía ser integrante del comando Basurde y que el 19 de diciembre se trasladó a Francia junto a los también etarras José María Novoa y Alicia Sáez de la Cuesta.
En el país galo se les entregó una furgoneta Citroën Jumper con 1.300 kilos de explosivos como cloratita, dinamita y amonita, con el sistema eléctrico de ignición. Asimismo, les entregaron una furgoneta Peugeot Boxer con algo más de 1.000 kilos del mismo material explosivo. Ambos vehículos debían estacionarlos al día siguiente en Madrid.
Esta operación, diseñada por la banda tras la ruptura de la tregua trampa de 1998, fue conocida como la 'caravana de la muerte'. Con ella, ETA pretendía un gran atentado en Madrid emulando a la banda terrorista irlandesa IRA, cuando en marzo de 1993 perpetró un ataque de grandes magnitudes en Londres en un momento en el que las negociaciones sobre el conflicto en Irlanda del Norte atravesaban una fase delicada.
En torno a 20 etarras en Aragón
En Zuera, Martínez de Osaba _-condenado también a 29 años de cárcel por asesinar en 1998 al guardia civil Alfonso Parada Ulloa- coincidirá con otros miembros de la banda trasladados durante el verano, precisaron las mismas fuentes. Se trata de Aitor Bores Gutiérrez e Iñaki Garcés Beitia, compañeros suyos durante los años noventa en el comando Araba de ETA.
En concreto, Bores fue llevado a Zuera el pasado 9 de julio procedente de Murcia. Detenido el 19 de marzo de 1998, fue condenado por el atentado contra la base militar de Araca (Álava) en mayo de 1997 y por constituir en 1996 el comando Araba, en el que también militó Garcés Beitia, de 45 años. Este etarra se encuentra en la cárcel zaragozana desde el pasado 30 de junio procedente de la prisión de A Lama. Detenido el 19 de marzo de 1998, cumple una condena de 25 años.
Se calcula que los etarras retenidos en la prisión zaragozana superan la veintena, entre los que se encuentran algunos históricos como Santi Potros, Iñaki Arakama o Rafael Caride Lutxo, entre otros.
Europa press
Prisiones investigará la compra del fuet que regalaba cuchillos
Instituciones Penitenciarias ha abierto una investigación para depurar responsabilidades por la compra, por parte de la prisión de Zuera, de unas barras de fuet que incluían un cuchillo de regalo. La dirección de las cárceles reconoce que entraron tres armas blancas a finales del pasado mes de julio, una cifra que los sindicatos elevan a seis. "Se va a estudiar por qué pasó inadvertido que el fuet adquirido ofrecía un cuchillo", aseguró ayer un portavoz de Instituciones Penitencias que se apresuró a subrayar que "el fallo se descubrió enseguida y los cuchillos se requisaron de inmediato".
Sin embargo, pese a la rapidez de la reacción, las armas blancas, con una hoja de 11 centímetros, ya habían llegado a manos de los presos, que habían solicitado el fuet a través del economato general de la prisión.
Como primera medida, la dirección del centro destituyó a los internos que están al frente del almacén y de los existentes en distintos módulos, pero no se adoptaron medidas respecto a los funcionarios que supervisan el trabajo de los reclusos.
RESPONSABLES Las barras de fuet fueron adquiridas en un centro comercial de Zuera por un demandadero, un empleado de la cárcel que, bajo pedido, suministra mercancías al economato. Luego fueron transportadas hasta el centro penitenciario en un camión que entró al recinto sin superar ningún control previo y sin que la mercancía pasara por un detector de metales. Una vez en el economato, el embutido se distribuyó a las tiendas de los módulos, desde donde se facilitó a los presos que lo habían solicitado.
"El fuet es un producto inocuo y por eso no está prohibido por el reglamento interno", aseguró la misma fuente de Instituciones Penitenciarias, que insistió en que "la entrada de cuchillos por este sistema es algo insólito".
"Los funcionarios actuaron con rapidez y diligencia y por eso el incidente no ha tenido ninguna consecuencia", afirmó ayer Eliseo Pérez, representante del sindicato CSIF en la cárcel de Zuera. En su opinión, la responsabilidad de lo sucedido puede encontrarse en la empresa distribuidora del producto y, sobre todo, en los presos de confianza que trabajan en los economatos, "puesto que la mercancía pasó por sus manos".
"Los funcionarios responsables de los economatos no saben qué contienen las cajas o palés que llegan al almacén, ya que la tarea de abrirlas y repartir su contenido es competencia de los reclusos", añadió Eliseo Pérez.
"Hay que tener en cuenta que los presos destinados en los economatos ocupan puestos de confianza, muy buenos, y que en una cárcel saturada como esta hay a razón de dos funcionarios por cada 150 reclusos, es decir, muy pocos", agregó.
De ahí que la investigación iniciada ya por Prisiones tratará de delimitar la responsabilidad por un hecho grave que hasta ahora solo ha afectado a los reclusos.
05/08/2009 F. V. L.
EL PERIÓDICO DE ARAGÓN
El economato de la prisión vendía un fuet que contenía cuchillos
El encargado de las adquisiciones no reparó en el contenido y suministró varios.La dirección del centro ha destituido a los responsables de la cooperativa.Dos barras de fuet casero por 2,49 euros. Todo un ofertón en tiempos de crisis económica. Sobre todo para algunos reclusos de la cárcel de Zuera, que se apresuraron a hacer pedidos fuera del centro penitenciario, no por darse un atracón, sino porque el envoltorio del embutido incluía "un cuchillo de regalo", como dice la publicidad del fabricante.
De esta forma, a finales del pasado mes de julio, al penal de Zuera entró sin que nadie se percatara un número indeterminado de armas blancas ofrecidas por una conocida marca de embutidos. Los cuchillos acabaron en las celdas de varios presos, pero las autoridades penitenciarias ordenaron requisarlos en cuanto tuvieron noticia de lo sucedido. Además, destituyeron a los internos encargados del economato general y de los economatos de algunos módulos, sin que se tomaran medidas disciplinarias contra ningún funcionario.
Un cuchillo de sierra, con una hoja de 11 centímetros, es siempre un peligro. Pero en una cárcel puede desencadenar un motín o una pelea entre presos e incluso ser utilizado para autolesionarse.
Los hechos salieron a la luz entre el 28 y el 29 de julio. Al parecer, un miembro del personal laboral encargado de hacer compras en el exterior del centro penitenciario, conocido en el argot carcelario como demandadero, facilitó al economato central varios embutidos con su correspondiente cuchillo. El fuet figuraba en la lista confeccionada con las peticiones de los reclusos y no despertó sospechas por tratarse de un alimento que no contraviene el reglamento interno.
Desde el economato, que sirve de centro de distribución, las barras de fuet se fueron repartiendo a los módulos donde se habían registrado peticiones y, finalmente, a los presos que las habían solicitado.
Sin embargo, en esta larga cadena desde el supermercado de Zuera hasta los habitáculos de los presos alguien se percató de que había un cuchillo entre las dos barras de fuet y dio la voz de alarma. Inmediatamente se requisaron todos los cuchillos que habían entrado en la cárcel.
Los internos que estaban al frente de los economatos fueron relevados de su cargo, pese a que se trata de reclusos que se han ganado la confianza de los responsables del centro penitenciario por su buena conducta. No está previsto abrirles ningún expediente, pero su destitución puede plantear problemas legales, dado que su despido requiere que sean dados de baja de la Seguridad Social.
Con todo, la contundente medida adoptada con los presos contrasta con el hecho de que no se hayan pedido explicaciones a los funcionarios encargados de supervisar a los empleados de los economatos penitenciarios.
Los cuchillos entrañan un gran riesgo en las cárceles, máxime en la de Zuera, un macrocentro penitenciario que se encuentra saturado de forma crónica y en el que no son raros los pinchos, unas rudimentarias armas blancas que los propios presos elaboran con todo tipo de materiales consistentes y punzantes.
04/08/2009 F. V. L.
EL PERIÓDICO DE ARAGÓN
Condenados 27 años dos presos que secuestraron funcionario para huir de Zuera
Los condenados son Miguel A.C., de 25 años y natural de Valencia, y José Antonio C.M., de 28 años y de Tarragona, quienes se encontraban presos en la cárcel de Zuera por otras causas y que deberán cumplir otros 12 años y 10 meses en el primer caso y 14 años y 6 meses en el segundo.
Según la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Aragón, a Miguel A.C. se le considera autor responsable de un delito de secuestro, un delito de resistencia y nueve delitos de lesiones de diferente catalogación, mientras que a José Antonio C.M. de los mismos delitos más otro de lesiones.
Los hechos ocurrieron el 8 de septiembre de 2007 sobre las 09.15 horas, cuando el funcionario de prisiones Jesús P.D.M. se dirigió al módulo 10 para dar el desayuno a los internos, momento en el que los dos condenados se le acercaron por sorpresa, armados con tres pinchos carcelarios, le sujetaron y le pusieron el objeto punzante a la altura de la garganta.
En los hechos probados de la sentencia se explica que los dos jóvenes le amordazaron y maniataron "con intención de evadirse de la prisión", al tiempo que le amenazaron y le dijeron que "esto era en serio, que lo tenían planeado y que le había tocado a él".
En esa situación fueron caminando por el centro penitenciario, llevando al funcionario como rehén, sujetado por uno de ellos, quien le obligaba a caminar presionándole con un pincho, mientras el otro iba delante, también con un objeto punzante, conminando a los demás funcionarios para que le abrieran las puertas de salida, ya que en caso contrario "matarían a su compañero".
Los dos secuestradores lograron llegar al módulo de comunicaciones, y allí, en un momento de descuido, unos 20 funcionarios se abalanzaron, redujeron a los procesados y lograron liberar a su compañero, aunque resultó herido.
Le produjeron una herida inciso punzante torácica, heridas en hombros y abrasiones, por lo que necesitó tratamiento facultativo, quirúrgico y farmacológico, con cuatro días de hospitalización y 71 de impedimento total, además de secuelas de estrés postraumático, señala la sentencia.
Los dos procesados, una vez liberado el funcionario, forcejearon con otros trabajadores del centro y a nueve de ellos les causaron lesiones como policontusiones, esguince de muñeca, fractura del quinto metacarpiano de la mano derecha, contusiones manuales o contusión en codo y ceja derecha, entre otras.
Respecto a la responsabilidad civil, los magistrados entienden que los dos presos deberán indemnizar a los funcionarios con un total de 19.370 euros, en cantidades que van desde los 5.680 a los 90 euros.
Zaragoza, 27 jul (EFE).-
Interior vuelve a alejar a dos presos de ETA que estaban en Zuera
El Ministerio del Interior ha sacado de la cárcel de Zuera (Zaragoza) a Rafael Cardide Simón y a Gorka Martínbez Ahedo para enviarlos a a prisiones mucho más alejadas del País Vasco, según datos de Etxerat, la asociación de familiares de reclusos. En cambio, ha llevado a la prisión zaragozana a otra presa. Los responsables penitenciarios están utilizando la cárcel de Zuera para trasladar a etarras que se consideran críticos con la banda, al igual que se hace con la prisión asturiana de Villabona. Ahora hay una veintena de reclusos en cada uno de estos centros.
Rafael Caride Simón, integrante el «comando Barcelona», ha sido trasladado desde la cárcel de Zuera a la de A Lama, en Pontevedra. El segundo etarra que en las últimas semanas ha sido cambiado de prisión es Gorka Martínez Ahedo, que perteneció al «comando Vizcaya». Tras permanecer dos meses en Zuera, se encuentra ya en Sevilla II. En cambio, la dirigente de Batasuna Arantza Santesteban ha hecho el camino inverso ya que ha sido conducida desde Soto del Real a Zuera. Con ella son dos los cabecillas de la coalición ilegalizada que hay en Zuera, ya que también está Mikel Zubimendi.
Otros traslados
El ex jefe de ETA José Luis Alvarez Santacristina, «Txelis», que en febrero fue conducido a Zuera, ha sido traslado a la prisión de El Dueso, en Cantabria, donde están los proetarras Pernando Barrena y Gotzon Amaro. La segunda cárcel de referencia en la política penitenciaria es la de Villabona, en Asturias, que también ha registrado algunos movimientos este mes. El pasado día 2 Aiboa Casares y Naiara Mallabia fueron trasladadas desde esa prisión a las de Topas (Salamanca) y Curtis (La Coruña), respectivamente. El mismo día la dirigente de Batasuna Joana Regueiro fue conducida a la prisión asturiana desde la madrileña de Soto del Real.
ABC
'Pakito' será interrogado por la desaparición de 'Pertur'
El magistrado, que investiga estos hechos desde junio de 2008, tiene intención de interrogar a 'Pakito' para tratar de esclarecer si el etarra, miembro de los denominados 'bereziak' o comandos especiales de ETA, y su compañero Miguel Ángel Apalategi Aierbe, 'Apala', asesinaron al líder de los 'poli-milis' e hicieron desaparecer su cuerpo, tal y como han declarado varios testigos.
'Pakito' fue detenido en 1992 cuando se produjo la caída de la cúpula de ETA en Bidart (Francia). En 2005 la dirección de la banda le suspendió de militancia por haber firmado junto a otros cinco presos una carta en la que defendía el abandono de las armas. 'Apala', por su parte, se encuentra en paradero desconocido aunque se cree que podría residir en Cuba. La Fiscalía pidió formalmente en junio del año pasado la imputación de los dos.
Interior emprendió a finales del pasado año en las cárceles de Zuera y Villabona (Asturias) una estrategia de acercamientos y alejamientos de presos de ETA a cárceles cercanas al País Vasco según se hubiesen posicionado a favor de continuar o no con la "lucha armada". En Zuera se mezclan ex dirigentes de la banda contrarios a continuar con la violencia o críticos con la actual dirección de la banda con otros de los denominados 'duros'. Entre el grupo de los primeros destaca 'Pakito' o los también expulsados de la disciplina etarra Carmen Guisasola y José Luis Urrusolo Sistiaga.
EUROPA PRESS
Achacan a fallos de seguridad el secuestro de un funcionario por dos presos de Zuera
Déficit de vigilancia, falta de funcionarios, masificación o mala clasificación de los presos según su peligrosidad. Estas son las causas por las que dos reclusos secuestraron y causaron graves lesiones a un funcionario de la cárcel de Zuera, al que tomaron como rehén para fugarse. O al menos eso argumentaron tanto la acusación pública como las particulares en el juicio que se celebró ayer contra Miguel Alfaro Cubells y José Antonio Carrete Martínez. Para cada uno de ellos piden penas de entre 13 y 14 años de prisión por secuestro, lesiones y resistencia.
A pesar de que los internos dijeron no acordarse de los hechos porque iban "hasta arriba de pastillas", sí que admitieron que cogieron a un funcionario, pero no aclararon con qué intención. Alfaro dijo que iba drogado y Carrete se quejó del trato recibido cuando fue trasladado al Puerto de Santa María "engrilletado y con un saco en la cabeza".
Quién sí recordaba con claridad lo ocurrido fue el secuestrado. "Me dijeron que lo tenían previsto, que no querían que fuera yo pero que me había tocado", relató. El primer compañero que acudió en su ayuda lo vio maniatado y amordazado. "Carrete lo tenía amenazado con un pincho y cada vez que Alfaro nos indicaba que abriéramos una puerta, le daba una puñalada", dijo. En esas condiciones alcanzaron la sala de comunicaciones, donde cinco funcionarios se les echaron encima, los redujeron y los llevaron a aislamiento. En estas actuaciones, resultaron lesionados seis trabajadores. El secuestrado sufrió cinco heridas de arma blanca y una le causó un neumotórax.
Lo que se puso ayer en cuestión fue si es el Estado quien debe pagar los casi 12.000 euros de indemnización como responsable civil subsidiario. El fiscal y las acusaciones creen que sí. Cristina Ruiz-Galbe argumentó que los presos tenían pinchos en su poder por un deficiente registro de celdas, porque hay 1.900 reclusos y una plantilla de funcionarios para 1.000 y porque estaban en segundo grado, a pesar de su peligrosidad. El abogado del Estado, Jesús Solchaga, se quejó de indefensión y planteó que en situaciones normales es suficiente con dos empleados por módulo para garantizar la seguridad de la prisión. Al juicio asistieron compañeros de los heridos, el delegado de Acaip y el de CSI-CSIF, Eliseo Pérez. Este recordó que el progreso a segundo grado sin justificación es una tónica general de Instituciones Penitenciarias y pone en riesgo a los trabajadores.
HERALDO DE ARAGÓN MARTA GARÚ. 1-07-09
Miguel Alfaro Cubells, de 25 años, y José Antonio Carrete Martínez, de 27, protagonizaron en septiembre del 2007 un intento de fuga de la prisión de Zuera que les dejó a un paso de la libertad. Armados con tres pinchos carcelarios, secuestraron a un funcionario y, utilizándolo como escudo humano, se dirigieron hacia la salida del macrocentro penitenciario. Pero su plan fracasó al ser interceptados por los vigilantes y ayer se sentaron en la Audiencia de Zaragoza para enfrentarse a 9 y 14 años de prisión, respectivamente.
"Llegué a temer por mi vida", declaró ante el tribunal el funcionario secuestrado, que relató que fue abordado por los acusados a la hora del desayuno, en el módulo 10. Esa zona está dedicada a presos de segundo grado, pero todos los testigos coincidieron en que Alfaro y Carrete son dos internos "peligrosos".
"Me amenazaron con pinchos y me dijeron que o abría la puerta o me mataban", afirmó el rehén. Sus compañeros certificaron que se trataba de una tentativa de fuga en toda regla, si bien uno de ellos precisó que "no sabían muy bien dónde iban" y trató de despistarlos.
"Vi cómo Carrete le rajaba la cara al secuestrado", testificó un funcionario. "Carrete le intentó cortar una oreja", añadió otro. El preso solo dijo en su descargo que había sido objeto de malos tratos y que las condiciones de las cárceles "empujan a la agresividad".
Las carencias de Zuera centraron el interés del juicio tanto como la evasión abortada, aunque el presidente de la sala recordó a los testigos y las partes que los posibles fallos del centro penitenciario no eran el objeto de la vista.
"Cada módulo cuenta con 72 celdas y está a cargo de dos funcionarios, un número que no es suficiente para asegurar el orden", subrayó el secuestrado.
FALTA DE PERSONAL Los dos acusadores particulares (Cristina Ruiz Galve y Javier Monforte) insistieron en que la falta de personal impedía realizar registros y cacheos diarios, una situación que convierte el centro de reclusión en un polvorín.
Por ese motivo, tanto ellos como el fiscal solicitaron la responsabilidad civil subsidiaria del Estado, cifrada en 16.000 euros. Esta suma representa las indemnizaciones reclamadas por el rehén y los demás funcionarios que resultaron heridos en el forcejeo que se produjo para desarmar y reducir a los amotinados.
Sin embargo, el abogado del Estado, Jesús Solchaga, argumentó que la normativa no estipula que los registros de las celdas, en busca de pinchos y otras armas rudimentarias, deban realizarse de forma sistemática, "sino de manera excepcional". Además, señaló que esos controles pueden vulnerar el derecho a la intimidad.
En cuanto a la defensa, ejercida por los letrados Ramón Morte y Desamparados Filiberto, solicitó la absolución de los acusados "por falta de pruebas" y subsidiariamente, en el caso de Carrete, que se le aplique la eximente incompleta o la atenuante cualificada de enajenación por padecer problemas mentales. Este recluso, que ha ido de cárcel en cárcel desde los 17 años, manifestó que es "politoxicómano" y que sufrió malos tratos. Cumple condena por delitos contra la propiedad y tentativa de homicidio, mientras que Alfaro, que alegó que estaba drogado, fue encarcelado por robo con violencia.
Uno de los dos acusados, Miguel Alfaro, se benefició de la atenuante de reparación del daño que solicitó el fiscal y suscribieron las acusaciones particulares, dado que antes del juicio oral abonó 1.500 euros de la indemnización, que asciende a 8.000 euros para cada uno de los presos. De esta forma, su petición de pena bajó de 14 a 9 años. Tanto él como José Antonio Carrete están inculpados de secuestro de funcionario público, resistencia y lesiones. Alfaro fue expulsado por faltar al tribunal, pero pidió disculpas al final del juicio.
EL PERIÓDICO DE ARAGÓN 1-07-09
La Audiencia de Zaragoza juzga mañana a dos presos por secuestrar a un funcionario de Zuera en 2007
La Sección I de la Sala de lo Penal de la Audiencia Provincial de Zaragoza juzga mañana, martes 30 de junio, a los presos comunes José Antonio Carrete y Manuel Alfaro por secuestrar a un funcionario de la prisión de Zuera en 2007 y, posteriormente, resistirse a otros funcionarios, así como lesionar a varios de ellos.
Según el relato de la acusación, que realiza el sindicato de prisiones ACAIP, a quien representa la abogada zaragozana Cristina Ruiz-Galve, el 8 de septiembre de 2007 ambos presos abordaron a un funcionario utilizando tres pinchos carcelarios, tras lo cual -siempre bajo amenazas- pudieron llegar a la zona de comunicaciones, pensando que podrían escapar por allí.
El funcionario secuestrado inicialmente, fue amenazado cuando los presos le colocaron un pincho en la garganta y después le maniataron y le amordazaron. En la zona de comunicaciones fueron reducidos por 20 funcionarios, en un forcejeo en el que resultaron lesionados de diversa consideración nueve funcionarios.
La acusación pide para cada uno de ellos, nueve años por secuestro, dos por un delito de lesiones, seis meses por resistencia, tres años por otros tres delitos de lesiones y seis meses de pena-multa a razón de seis euros diarios por faltas de lesiones.
El fiscal les solicita nueve años por secuestro, dos por un delito de lesiones, seis meses por resistencia, un año por un delito de lesiones y varias indemnizaciones por lesiones. Los imputados están representados por el abogado zaragozano Ramón Morte.
El sindicato ACAIP reclama, desde hace años, a la Dirección General de Instituciones Penitenciarias que forme grupos de funcionarios de prisiones especializados en intervenciones de este tipo, para reducir a presos en situaciones como ésta.
EUROPAPRESS 29-06-09
Un dirigente de Batasuna a la cárcel de Zuera
La estrategia que el Ministerio del Interior mantiene con los presos de ETA desde octubre del pasado año ha incluido recientemente el traslado a la prisión de Zuera (Zaragoza) al ex miembro de la Mesa Nacional de Batasuna Mikel Zubimendi, informaron a Europa Press fuentes de la lucha antiterrorista.
Se trata del primer dirigente de Batasuna que ingresa en esa cárcel desde que Interior la convirtiese, junto a Villabona (Asturias), en los dos centros donde se mezclan presos contrarios a la "lucha armada" o críticos con la actual dirección de la banda con otros de los denominados 'duros'.
Zubimendi tiene una trayectoria que le sitúa entre los más radicales del entorno etarra. Ex militante de Jarrai, fue el parlamentario de Herri Batasuna que enmedio de un pleno en la Cámara vasca sobre el GAL volcó un saco de cal viva en el escaño del entonces diputado del PSE Ramón Jauregui. Sin embargo, según las fuentes consultadas, Zubimendi podría haber criticado la línea que sigue la actual dirección de ETA sin necesidad de mostrarse a favor de acabar definitivamente con la violencia.
Mikel Zubimendi fue detenido en la operación que evitó el traspaso de poderes en la dirección de Batasuna realizada el 4 de octubre de 2007 en Segura (Guipúzcoa). Hubo 19 responsables del partido ilegalizado detenidos que continúan en prisión a la espera de juicio. Entre éstos hay distintos posicionamientos sobre la conveniencia de que ETA continúe con la "lucha armada".
Destacados dirigentes como Rufi Etxeberria, Joseba Alvarez, Pernando Barrena o Juan José Petrikorena, todos ellos activamente implicados en el último proceso de paz, creen que el ciclo de violencia etarra ya está agotado, mientras que otros, como Joseba Permach, continúan aferrados a la tesis de combinar atentados y política para conseguir la independencia de Euskal Herria.
En los últimos ocho meses, la cárcel de Zuera ha recibido a abanderados del fin de la violencia, caso de José Luis Urrusolo Sistiaga o Carmen Guisasola, ambos expulsados de ETA, y a otros considerados irredentos, como Gorka Martínez Ahedo, condenado a 32 años por el asesinato de un guardia civil y protagonista de incidentes durante sus comparecencias en la Audiencia Nacional.
La intención de Interior es que las posiciones favorables a acabar con el terrorismo se extiendan entre el colectivo de más de 600 presos de la banda encarcelados en España. Ahí se enmarca la política de acercamientos y alejamientos a cárceles del País Vasco que el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba reconoció el 10 de diciembre de 2008.
DETENIDO JUNTO A 'KANTAURI'.
En los ficheros policiales, Zubimendi aparece vinculado a ETA desde principios de los ochenta, alojando a colaboradores de la banda o huidos de la 'kale borroka', sin embargo sólo ha sido condenado por su vinculación con la banda en Francia. En marzo de 1999 fue detenido en el país vecino dentro de una gran operación contra el 'aparato militar' en la que fueron arrestados otros ocho etarras, incluido el jefe de aquella estructura, José Javier Arizcuren Ruiz, 'Kantauri'. Zubimendi Fue condenado a seis años de cárcel por la Justicia francesa en 2000.
Abandonó su escaño en 1998 y huyó a Francia alegando "presión policial', aunque el único delito que tenía pendiente con la Justicia en aquel entonces era el de insumisión. Había llegado al Parlamento de Vitoria en 1994 y, como miembro más joven de la Cámara, integró la Mesa de Edad. En el acto de constitución de la misma ya lució una camiseta con la frase 'zipayos, kanpora' (zipayos, fuera), en referencia despectiva a los miembros de la Ertzaintza.
EUROPAPRESS
Los trabajadores de las cárceles aragonesas piden más medidas de seguridad ante el fuerte incremento de reclusos
Por ello, el Acaip, sindicato mayoritario en el ámbito penitenciario, está convocando en todos los centros penitenciarios asambleas informativas, para estudiar el inicio de movilizaciones en Zuera, Daroca y Teruel ante la dramática situación que viven las prisiones españolas.
Según el delegado sindical, en las tres principales hay una sobreocupación bestial y ha recordado que antes de la Expo ya advirtieron de que se habían alcanzado cifras récord y ahora se están superando esos números.
Debido a este incremento, ha asegurado que los incidentes regimentales en las prisiones se disparan y que cada día se producen más amenazas y agresiones a trabajadores penitenciarios y entre los internos.
Por ello, ha denunciado la incapacidad política de los máximos responsables de prisiones, que les hace incapaces de defender ante los distintos organismos ministeriales los incrementos de plantilla que ellos mismos en privado reconocen como necesarios. Mientras se crean nuevos puestos de trabajo de forma ilegal.
Por último, ha subrayado que los funcionarios de prisiones están hartos de la situación, de ver como cuando son agredidos para los responsables de prisiones eso va en el sueldo, del desprecio de muchos de sus superiores, de la degradación diaria de los centros, de que no se renueve el material de seguridad, del derroche en programas inútiles de entretenimiento de los internos, de la falta de medios materiales y efectivos humanos.
Aragón digital
El fiscal pide 28 años por el secuestro de un funcionario
Esto va en serio y te ha tocado a ti". De esta forma, dos presos que cumplían condena en la cárcel de Zuera secuestraron a un funcionario de prisiones al que amenazaron con tres pinchos carcelarios. El hecho ocurrió el 8 de septiembre del 2007 y la intención de los reclusos era huir del centro penitenciario utilizando al rehén como escudo humano.
Pero el desesperado intento de fuga fracasó, y el próximo 30 de junio los dos presuntos autores del secuestro se sentarán en el banquillo de los acusados de la Audiencia de Zaragoza para enfrentarse a una petición fiscal de 14 años y seis meses de cárcel cada uno de ellos. El ministerio público los considera responsables de sendos delitos de secuestro a funcionario público en el ejercicio de sus funciones, de un delito de resistencia y de varios delitos de lesiones.
REFRIEGA
Según el escrito de acusación, los procesados abordaron a su víctima por sorpresa, le pusieron los pinchos a la altura de la garganta y, tras amenazar al funcionario, le amordazaron y maniataron. Una vez inmovilizado, los presos se fueron abriendo paso por el interior de la cárcel hasta llegar al departamento de comunicaciones. A todos los trabajadores con que se encontraban por el camino les decían que si se movían o hacían algo indebido acabarían con la vida del rehén.
Sin embargo, en un momento de descuido, cerca de 20 funcionarios de prisiones se abalanzaron sobre los reclusos, lograron reducirlos y liberaron a su compañero. En la refriega resultaron heridos diez trabajadores de la cárcel.
El fiscal solicita asimismo que se imponga a cada uno de los acusados una multa de 1.080 euros, así como el pago de más de 15.000 euros en concepto de indemnización.
En la vista oral, que empezará a las 10 de la mañana, está previsto proyectar un vídeo grabado en la cárcel de Zuera el día de los hechos y en el que las cámaras captan el desarrollo del secuestro, con sus distintos episodios hasta la liberación.
09/06/2009 F. V. L. EL PERIÓDICO DE ARAGÓN
Un preso se fuga en los Juzgados de Zaragoza
Un preso de 39 años protagonizó ayer una breve fuga en los Juzgados de Zaragoza. En el momento de bajar del furgón que lo había trasladado desde Zuera, el detenido dio un empujón a uno de los guardias civiles que lo custodiaban y echó a correr por las calles del casco histórico. Pero el fugitivo, que iba esposado, estuvo poco tiempo en libertad. Apenas unos minutos después de su escapada, efectivos de la Benemérita que lo perseguían a pie le dieron alcance en la calle de San Blas y lo volvieron a detener.
El hecho se produjo sobre las nueve y media de la mañana, coincidiendo con la llegada de una conducción de presos del centro penitenciario de Zuera para comparecer como acusados o testigos en diversos juicios. Se da la circunstancia de que el huido, que se apellida Guillén, reside en el casco histórico, cerca de la sede de los Juzgados.
03/06/2009 EL PERIÓDICO DE ARAGÓN
Los funcionarios quieren que Zuera tenga categoría especial por los presos de ETA
El centro penitenciario de Zuera custodia en estos momentos entre sus muros a 19 presos de la banda terrorista ETA y en los próximos días llegarán otros dos. El sindicato CSI-CSIF, en contra de lo que el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, dijo la semana pasada en el Foro de HERALDO HUESCA, manifiesta que no es cierto que "siempre haya habido 20 etarras en Zuera".
El ministro, al ser preguntado por el cambio en la política de dispersión de presos de ETA, aseguró que no se había producido ninguna modificación y añadió: "En Zuera hay veinte presos de ETA, siempre han dormido veinte, el problema es qué veinte hay".
Ante estas afirmaciones, el delegado de CSI-CSIF de prisiones, Eliseo Pérez, señaló que no son verdad y que lo normal en los últimos años es que hubiera entre 12 y 15 reclusos "y de bastante menos calado que estos". Desde hace meses, Zuera alberga a terroristas de los considerados "históricos", que en su día formaron parte de la cúpula de la banda y que tienen en su currículum haber sido los más sanguinarios. Sin embargo, en la actualidad estos personajes podrían considerarse que son "críticos" con la línea dura de la organización.
Esta nueva situación ha llevado a plantearse a CSI-CSIF solicitar a Instituciones Penitenciarias que Zuera sea considerado un "centro especial", como las cárceles del País Vasco, puesto que ahora tienen mucho más riesgo de sufrir un atentado terrorista. Esa consideración, según explicó Eliseo Pérez, significaría mayores medidas de seguridad, mejores retribuciones y más días festivos.
Por otro lado, el delegado sindical recordó las afirmaciones del ministro sobre la inmigración ilegal y opinó que sería necesario que se firmara un convenio de colaboración con los países de donde son los presos y repatriarlos. En concreto, Rubalcaba señaló; "Si alguien viene ilegal, que vuelva por donde vino" y añadió que "la obligación del Estado es impedir la inmigración ilegal y explicar que a España se puede ir legalmente". En estos momentos, en Zuera hay unos 1.800 internos de los que 720 son extranjeros. "Ante el problema de masificación que hay en las prisiones, CSI-CSIF va a instar a Interior a que firme un convenio de colaboración con los países de los que proceden la mayoría de los reclusos y que sean repatriados", explicó.
Otro de los problemas que planteará el sindicato será la vuelta a las escalas diferenciadas de mujeres y hombres, puesto que el modelo actual está causando "muchos problemas". Antes, las mujeres optaban a un determinado número de plazas y los hombres a otras, normalmente más numerosas. Ahora son comunes y las funcionarias están en todos los módulos con una población reclusa masculina que cuadruplica la femenina.
M. GARÚ. HERALDO DE ARAGÓN
FEAPS Aragón, FADDI, Bomberos de Zaragoza y Centro penitenciario de Zuera organizan un partido benéfico
El pabellón polideportivo Siglo XXI de Zaragoza acogerá el próximo viernes, 15 de mayo, un partido benéfico que irá acompañado de un espectáculo cómico, deportivo y musical, organizado por la Federación de Organizaciones en favor de Personas con Discapacidad (FEAPS) en Aragón, la delegación aragonesa de la Federación española de deporte para personas con discapacidad intelectual (FADDI), la Asociación Cultural y Deportiva de Bomberos de Zaragoza y el Centro penitenciario de Zuera.
Esta iniciativa cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Zaragoza, de la Diputación Provincial de Zaragoza, Cruz Roja Española, Pastoral Penitenciaria, Asociación Argentina en Aragón-FAMA (Federación de Asociaciones de Migrantes de Aragón), el Club de Gimnasia Artística FLIP FLAP y Radio Rumba 93.1 FM, informó FEAPS Aragón en un comunicado.
El objetivo es recaudar fondos para el Programa de Integración Social y Actividades Rehabilitadoras de Personas Reclusas y Ex-reclusas con Discapacidad Intelectual de FEAPS Aragón que tiene su campo de actuación en el centro penitenciario de Zuera.
Se ha organizado un triangular de fútbol sala, con equipos formados por bomberos, funcionarios de prisiones e internos del módulo terapéutico del centro penitenciario. En estos equipos, se integrarán, además, internos con discapacidad intelectual de FEAPS Aragón y también competirán jugadores del CAI Zaragoza.
Para los internos con discapacidad intelectual, este evento constituye una "salida terapéutica" que "supondrá una oportunidad de integrarse poco a poco en un entorno normalizado", afirmaron desde FEAPS.
También se contará con la presencia del cómico Marianico El Corto y de Juako Malavirgen y habrá exhibiciones de tango argentino, gimnasia artística y actuará el grupo musical del centro penitenciario Módulo 0. La entrada-donativo costará tres euros. La cita al evento será de 18.00 a 21.00 horas.
EUROPA PRESS
Excarcelan a un etarra condenado por tres asesinatos, crítico con la banda
El antiguo pistolero del «comando Goierri Costa» y ex dirigente del «aparato logístico» de ETA Miguel Ángel Gil Cervera, «Kurika», fue trasladado el pasado miércoles desde la cárcel de Zuera, en Zaragoza, a su domicilio de Pamplona, después de que el juez decretara prisión atenuada. «Kurika» respaldó en 1998 un documento de José Luis Álvarez Santacristina, «Txelis», en el que se consideraba ya que «la lucha armada está desprestigiada». Con todo, tanto la ilegal Askatasuna como Etxerat habían venido solicitando su puesta en libertad esgrimiendo que padece depresión con tendencia al suicidio.«Kurika», detenido en 1992 en Francia, se enfrenta a una condena superior a los 200 años de cárcel por tres asesinatos perpetrados en 1984. El 10 de abril de 2015 cumplirá las tres cuartas partes de la pena. Las víctimas fueron un policía nacional; el trabajador José Sánchez Sierro, al que adosaron una bomba al pecho, y el empresario José Larrañaga.
Restricciones
A partir de ahora purgará sus penas en su casa de Pamplona con una serie de restricciones. Así, según Askatasuna,no podrá desplazarse fuera de la zona de influencia de la capital navarra ni relacionarse o participar en actos organizados por «grupos que impulsen la violencia», de acuerdo con la resolución. Además, tiene prohibido conceder entrevistas a la prensa.
Gil Cervera se encontraba desde hace unos años en la lista de presos cuya puesta en libertad exigen grupos proetarras como Askatasuna o Etxerat, con el argumento de que padecen enfermedades graves. En el caso de «Kurika», la asociación de familiares de presos subvencionada por el Ejecutivo de Ibarretxe sostiene que sufre «depresión, supuestas crisis de delirio desde hace 15 años». En su informe añade Etxerat que el siquiatra que le trató en 1996 le diagnosticó una patología ansioso-depresiva y trastornos de la personalidad de base».
«Kurika» fue uno de los primeros presos que respaldó la línea disidente marcada por «Txelis» en 1998. En aquel año, Santacristina elaboró un documento en el que consideraba que «la lucha armada está desprestigiada» y pidió a Gil Cervera que lo hiciera llegar a los presos, así como a HB, a los sindicatos LAB y ELA y a grupos del País Vascio francés. El 12 de enero de 2006 fue trasladado a la cárcel de Zuera, donde el Gobierno ha ido concentrando a aquellos reclusos de la banda que están plantando cara a los actuales cabecillas y que cuestionan la oportunidad de la «lucha armada».
ABC.es
Plan Zuera contra ETA
Comenzaron a llegar en diciembre. Ya son una veintena. Los funcionarios de la prisión zaragozana de Zuera dicen que algo ha cambiado, que los presos por terrorismo que se concentran allí no cumplen con los rituales del frente de makos de ETA. Desde hace cuatro meses, en la prisión de Zuera (Zaragoza) los viernes ya no son lo que eran. Ese día los presos de ETA radicados en cualquier cárcel de España hacen una especie de huelga de hambre. Se niegan a probar el rancho de la prisión y, mientras el resto de internos desayunan, almuerzan y cenan, pasean por el patio con carteles de protesta por su dispersión hasta el regreso a sus celdas, donde comerán otros víveres comprados en el economato carcelario. Esos viernes de rebeldía son una de las medidas de presión con las que el Euskal Preso Politikoen Kolektiboa (EPPK), el colectivo de presos de ETA, el frente de makos, intenta demostrar su unión y su fortaleza. Interviú.
La cárcel de Zuera está sirviendo de experimento' a Interior
Tres nuevos dirigentes de ETA con un amplio historial sangriento han sido reagrupados allí se trata de Juan Luis Aguirre Lete, Kepa Leguina Aurre y Gorka Martínez Ahedo. Los tres presos etarras han sido trasladados al centro penitenciario aragonés desde las prisiones de Martutene (Guipúzcoa), Topas (Salamanca) y El Puerto (Cádiz).
En el penal de Zuera coincidirán con otros históricos dirigentes de ETA, con condenas, algunos de ellos, de cientos de años, y que han sido expulsados de la banda por criticar la actual estrategia violenta. Es el caso, entre otros, de Francisco Mújica Garmendia, Pakito; Carmen Guisasola Solozábal, Lourdes; José Luis Urrusulo Sistiaga, Joseba; José Luis Álvarez Santacritina, Txelis; Kepa Picabea, Kepa; Ignacio Arakama Mendía, Makario; y Santiago Arrospide, Santi Potros.
Juan Luis Aguirre Lete, alias Insuntza, fue el máximo responsable del aparato militar de la banda. En 2000 fue extraditado a España para cumplir condena por el asesinato del socialista Fernando Múgica y del general Dionisio Herrero.
Kepa Leguina Aurre, alias Kepatxu, se encuentra condenado por el asesinato de tres guardias civiles en 1979. Es famoso por ser el único etarra detenido en Francia al que no se le ha juzgado en territorio galo por asociación de malhechores, ya que fue detenido en una zona internacional de un aeropuerto de París cuando bajaba de un vuelo procedente de México.
Martínez Ahedo perteneció al comando Vizcaya, al que se le atribuye los atentados contra el sargento de la Ertzaintza Joseba Goikoetxea, los guardias civiles Fernando Jiménez Pascual y José Benigno Villalobos Blanco, el civil José Antonio Díaz Losas y el policía nacional José Santana Ramos.
Fuentes penitenciarias reconocen que, con estas reagrupación, el objetivo de Interior es el de intentar que un abultado número de históricos etarras firmen un documento oponiéndose a la violencia armada. Incluso, se llega hablar de que las posibles adhesiones podrían llegar hasta las 200.
De momento, se ha creado un equipo especial que viaja constantemente de Madrid a Zuera par supervisar la situación en la prisión y que está compuesto por un comisario del Cuerpo Nacional de Policía, un comandante de la Guardia Civil y un funcionario de prisiones. Los tres, con gran experiencia en materia antiterrorista.
Fuentes de Instituciones Penitenciarias aseguran a este confidencial que no se están acercando ni está habiendo movimientos hacia la prisión de Zuera y que lo único que existe es una política de dispersión. La política penitenciaria es un elemento más de la política antiterrorista, y está para aplicarla, matizan desde el departamento de Mercedes Gallizo.
ECD
El comendador de Bellas Artes de los Templarios de Jumilla en el Centro Penitenciario de Zuera expone en Madrid su obra
Una acuarela realizada por Edwin Arango Henao, comendador de Bellas Artes de los Templarios de Jumilla en el centro penitenciario de Zuera (Zaragoza), se expondrá en el Círculo de Bellas Artes de Madrid, según informó, en un comunicado de prensa, la Asociación de Templarios de Jumilla. La obra se llama '1978 relevo mágico'.Este artista participa, desde el año 2006, en el Proyecto Fénix de Bellas Artes enmarcado en la VI Cruzada Cultural de la bailía Templaria de Jumilla, creada por los milites Christi de la capital del Altiplano murciano.
La obra ha sido elegida por la Dirección General de Instituciones Penitenciarias (DGIP) para exponerla, junto a otros trabajos de la población reclusa española, en el Círculo de Bellas Artes de Madrid desde el día 27 al 2 de Mayo, sumándose a los actos conmemorativos de la Constitución Española de 1978.
EUROPA PRESS
El sector disidente de ETA cuenta con el apoyo de la mayoría de los presos
Próximamente trasladará a Iñaki Rekarte, Luis Fernando Astarloa y Valentín Lasarte, encarcelados en la prisión de Villabona (Asturias), que seguirán el camino de Santiago Arrospide Sarasola, Santi Potros, ex jefe militar de ETA e inspirador del atentado de Hipercor de Barcelona en junio de 1987, el último trasladado de la banda a la cárcel de Zuera procedente, en este caso, de la prisión de Puerto I.
Rekarte, Astarloa y Lasarte se unirán a 16 veteranos etarras, la mayoría de ellos ex dirigentes muy importantes de la banda, como Francisco Mujika Garmendia, Pakito, o activistas con delitos muy graves, como José Luis Urrusolo o Ignacio Arakama Mendia, Makario.
El Gobierno quiere aprovechar esta disidencia en presos históricos de ETA, con delitos de sangre, para mostrar al resto del colectivo de presos la inutilidad de continuar con el terrorismo. Trata de hacer de la cárcel de Zuera (Zaragoza) un punto de concentración con el objetivo final de contribuir, desde el colectivo de presos, a que la dirección de ETA desista del terrorismo en un momento en que tiene muchos frentes abiertos.
La apertura de este frente por parte del Gobierno ha sido fruto de una decisión muy meditada. El primer aldabonazo se produjo en el verano de 2004 cuando algunos relevantes veteranos de ETA, entre ellos su principal jefe militar en la década de los ochenta, Francisco Mujika, suscribieron una carta, hecha pública, en la que señalaban que "la lucha armada que hoy desarrollamos no sirve" pues es "morir a fuego lento". Y concluían que "nunca en la historia de la organización, ETA se ha encontrado tan mal".
La carta provocó gran conmoción y contribuyó a que cuando en marzo de 2006 ETA anunció una tregua para iniciar un proceso de fin dialogado con el Gobierno se viviese con grandes esperanzas en el colectivo de presos etarras. Fuentes penitenciarias estimaron que más del 80% de los presos apoyaba y confiaba en el fin dialogado. Por eso cuando ETA anunció la ruptura del alto el fuego, en junio de 2007, avivó el sentimiento crítico hacia su dirección, agravado porque el colectivo de presos no fue consultado. Su mejor expresión fue otra carta, firmada por otros dos dirigentes de ETA presos, José Luis Álvarez, Txelis, y Kepa Pikabea, en la que denunciaron la marginación de los presos en el proceso, la "inutilidad de la lucha armada" y haberse convertido en obstáculo para el avance de la izquierda abertzale. Como consecuencia fueron expulsados de ETA y del colectivo de presos, lo que abrió otra fisura a la banda. En Navidades, el colectivo Demos, de apoyo a los expulsados, logró una masiva asistencia en un acto de homenaje a ambos en las cercanías de San Juan de Luz (Francia).
Además, su carta ha sido premonitoria porque en las últimas elecciones vascas, las del 1-M, la izquierda abertzale ha obtenido el peor seguimiento de su historia, menos de 100.000 papeletas de voto nulo, perdiendo un tercio de los votos respecto a hace cuatro años. Fuentes nacionalistas aseguran que el malestar en el colectivo de presos de ETA es enorme y que circula un nuevo documento crítico contra la dirección de la banda.
Las mismas fuentes están convencidas de que lo que impide aflorar el malestar de los presos etarras contra la dirección con toda su virulencia son las presiones de los comisarios políticos de la dirección de ETA con la amenaza de quedar fuera del colectivo y no beneficiarse de las ayudas a los presos que gestionan Gestoras pro Amnistía. Desde hace un año, la cúpula de ETA decidió aumentar su control sobre el colectivo de presos, con la colocación como responsables del mismo a sus comisarios políticos en las cárceles, desplazando a quienes trataban de lograr mejoras penitenciarias para los reclusos etarras.
A la vista de todos estos hechos, el Gobierno ha decidido activar la política penitenciaria.
El País.