El sindicato de funcionarios de prisiones Acaip denunció ayer que el recluso que asesinó a otro con un pincho carcelario en la prisión de Zuera el pasado martes no estaba debidamente clasificado por su nivel de peligrosidad. En una nota, la central sindical señala que el presunto autor de la muerte, Santiago Domínguez Cortés, acababa pasar de primer a segundo grado, lo que le permitía hacer vida en módulos donde estaba menos controlado.
De hecho, Acaip afirma que el módulo donde se produjeron los hechos, el número nueve, ya había sido escenario a fines de enero de la agresión de un interno a otros dos presos con una mancuerna de gimnasio, un aparato de musculación que puede convertirse en "un arma muy peligrosa".
El sindicato expresa su extrañeza por el hecho de que Domínguez, que acababa de llegar del penal de El Puerto (Cádiz), pudiera salir al patio del resto de reclusos, pese a que tenía varias faltas disciplinarias.
De esta forma, indica Acaip, el recluso que progresa de primer a segundo grado, donde el control no es tan exhaustivo, "pasa de estar cuatro horas en un patio con dos o tres internos a estar todo el día en patios masificados".
En el caso de Domínguez, que en El Puerto estaba clasificado en primer grado, fue destinado a un módulo destinado a internos menos peligrosos.
Su víctima, Antonio Giménez Hernández,perdió la vida cuando se hallaba en su celda. El sospechoso aprovechó la apertura de un puerta que comunica con una sala de esparcimiento para colarse en el habitáculo y clavarle en el corazón un pincho carcelario que es objeto de una intensa búsqueda.
Los pinchos son unas armas blancas muy rudimentarias que hacen los propios presos utilizando objetos metálicos que extraen de las instalaciones carcelarias.
En este sentido, Acaip denuncia la dificultad de cachear a los internos debido a la masificación del centro penitenciario de Zuera, que está concebido para 1.100 reclusos y alberga 1.600.
Además, el sindicato explica que su labor se ve obstaculizada por la gran cantidad de pertenencias que los presos acumulan en sus celdas. "No existen almacenes para guardar las prendas y utensilios que los internos no usan habitualmente, las celdas están abarrotadas y es muy difícil descubrir objetos peligrosos y prohibidos", añade Acaip. 06/02/2010 EL PERIÓDICO
Así lo ha confirmado hoy a los medios de comunicación el delegado del Gobierno en Aragón, Javier Fernández, en la inauguración de una reunión del Comité de Asuntos Culturales de la Unión Europea, que se ha celebra hoy y mañana en Zaragoza.
La dirección de la prisión de Zuera ha adoptado aislar a uno de los reclusos para salvaguardar la convivencia del resto de los presos, ha señalado Fernández, quien ha comentado que no puede "adelantar más" datos.
"Siempre que se produce un hecho tan lamentable se inicia de inmediato una investigación judicial, por lo tanto no sería bueno adelantar nada. Al final será la autoridad judicial la que decida una cosa u otra", ha afirmado.
Fernández ha asegurado que la seguridad en la cárcel de Zuera está garantizada, ya que nunca ha habido tanto personal como ahora, y una "prueba palpable" de ello, ha dicho, es que estos sucesos son "muy esporádicos y excepcionales", aunque ha reconocido que pueden ocurrir.
La víctima recibió una puñalada en el corazón con un objeto punzante y el cadáver fue descubierto en su celda por un funcionario durante un recuento rutinario. EFE 4-2-2010
La Guardia Civil trabaja para identificar al interno que, a primera hora de la tarde del martes, acabó con la vida de otro preso en su celda de la cárcel de Zuera (Zaragoza). Aprovechando el momento en el que se abren las celdas para que los internos salgan a realizar actividades, entró a una de ellas y a su ocupante le atacó en el corazón con un objeto punzante. Mientras la investigación sigue su curso, la alarma se ha disparado por lo ocurrido. Las autoridades prefieren subrayar que es un hecho muy grave, pero aislado. Los funcionarios de prisiones, sin embargo, dicen que es un incidente que no les sorprende ante la masificación que arrastra desde hace tiempo esta prisión, igual que otras repartidas por España. Advertencias previas De hecho, el pasado diciembre un representante sindical ya alertó en ABC que los sistemas de control y seguimiento interior estaban superados porque la prisión tiene muchos más internos de los que debería. Está preparada para 1.008 reclusos y tiene unos 1.700, además de otros dos centenares que también dependen de esta cárcel, aunque cumplen en régimen de tercer grado en los centros de inserción social de Huesca y en el «Trece Rosas» de Zaragoza. Y lo peor advertían meses atrás los funcionarios es que la plantilla de personal de Zuera llegaría justa para los 1.008 reclusos para los que está prisión está preparada, así que con 1.700 «la situación es límite, el día a día es un sin vivir», según explicaba ayer a ABC un funcionario. En diciembre, desde un sindicato advertían de los riesgos de esta «sobrepoblación». Y ayer, otro responsable sindical, el presidente del sector de Prisiones de CSIF en Aragón, Eliseo Pérez, afirmaba que el crimen que se ha producido no es ajeno a la masificación que arrastra el centro desde hace tiempo. En algunos módulos de esta cárcel, dos funcionarios llegan a tener a su cargo más de 140 internos. «Lo que me sorprende es que no hayan pasado más cosas», afirmó Eliseo Pérez. Módulo peligroso El crimen ocurrió en el módulo 9. De los catorce que tiene esta prisión, es el que concentra a los reclusos más peligrosos o conflictivos. La ajustada plantilla hace que sea atendido por dos funcionarios, algo totalmente insuficiente insiste el representante de CSIF para controlar adecuadamente lo que ocurre en este módulo, que también está saturado: «no debería tener más de 65 internos, si se pasa de esa cifra se convierte en una caja de bombas, y ahora en ese módulo hay más de 80 internos». El asesinado era un interno de los considerados peligrosos. Cumplía condena por tres robos y por haber matado a un policía en los calabozos de los juzgados de El Prat de Llobregat (Barcelona). ROBERTO PÉREZ ABC.ES 04-02-10
El centro penitenciario de Zuera alberga, actualmente, a unos 1.600 internos cuando el recinto cuenta con 1.008 celdas individuales, a las que hay que sumar las dependencias de aislamiento, enfermería o ingresos. En total, la capacidad máxima de la prisión alcanza los 1.100 reclusos, con lo que existe una saturación de 500 presos. Sin embargo, desde Instituciones Penitenciarias se descarta que esa masificación pueda haber influido en el suceso acaecido el martes y que costó la vida a un interno. "El módulo en el que sucedieron los hechos es de conflictivos y, por ello, tiene 72 celdas y 72 internos, es decir, uno por celda, con lo que no podemos hablar de saturación", apuntan. 04/02/2010 EL PERIÓDICO DE ARAGÓN
La Policía Judicial de la Guardia Civil ya ha identificado y recluido en una celda de aislamiento al asesino del preso de la cárcel zaragozana de Zuera, Antonio Giménez Hernández, quien murió en la tarde del pasado martes tras ser acuchillado en el corazón cuando se encontraba en el módulo 9 --destinado a los recién salidos del primer grado--. Al parecer, un ajuste de cuentas relacionado con las drogas fue la causa del homicidio. El autor de la agresión, al que le quedaba menos de un año para salir en libertad, acababa de ser trasladado a la prisión zaragozana desde El Puerto de Santamaría (Cádiz) y, como el fallecido, también figuraba entre los reclusos más peligrosos. Sin embargo, Giménez, de 40 años, había mejorado su conducta, con lo que estaba previsto su traslado al centro de Daroca.
Nacido en Zaragoza y de etnia gitana, el fallecido se encontraba junto a una puerta automática que, como todos los días, se abrió para que los presos vayan a las salas de esparcimiento, momento en el que el otro reo se acercó a él y le clavó en el corazón un pincho carcelario que aún no ha sido encontrado. Un helicóptero sanitario aterrizó en el recinto para la evacuación del interno, pero los intentos para reanimarlo fueron inútiles. Se trata de la primera agresión con resultado de muerte en Zuera desde la apertura del centro, en 1996.
Giménez era de Zaragoza pero su última residencia en libertad la tuvo en Cataluña, donde fue condenado a 20 años de prisión por tres robos y el asesinato de un agente policial, hecho que tuvo lugar en los calabozos de los Juzgados de la localidad barcelonesa de El Prat de Llobregat. Allí, el 24 de mayo del año 2004, el fallecido y Julio Navarro, aprovecharon que un policía, de 25 años de edad, les dio permiso para ir al lavabo sin esposas para abalanzarse sobre él, arrebatarle el arma y matarle de un disparo en la espalda. Por los delitos de homicidio, atentado contra agentes de la autoridad, lesiones, robo con violencia, quebrantamiento de condena y daños, Giménez fue condenado a 20 años, una pena que comenzó a cumplir en la cárcel Modelo de Barcelona antes de ser trasladado a Zuera. 04/02/2010 J. O / F. V.
La secretaría general de Instituciones Penitenciarias asignó para el ejercicio pasado un total de 327.000 euros para diversas mejoras en las instalaciones de la macrocárcel de Zuera, una instalación que sufre una sobresaturación de población reclusa, ya que casi alberga el doble de su capacidad prevista inicialmente. Asimismo, la Administración central da por acabadas las reformas que han permitido adaptar el edificio a la lucha contra la legionela, una bacteria que provoca neumonía y de la que se han conocido una decena de casos (y dos víctimas mortales) en los últimos cuatro años en el centro. Estos datos los ha dado el Gobierno a una pregunta parlamentaria efectuada por los diputados socialistas de Zaragoza en el Congreso de los Diputados.
Además de renovar parte de las conducciones y la ventilación y reformar el depósito de agua, se han acometido otras obras para mejorar la infraestructura, sobre todo en los talleres en los que participan los internos. Es el caso de la construcción de un nuevo taller en la especialidad de productos manipulados, lo que ha permitido ocupar a 25 presos cada mes. También se han adaptado otros talleres antiguos, con la intención de modernizarlos y adaptarlos a las naves industriales del entorno. Asimismo, en el patio de acceso a los talleres productivos se ha instado una marquesina completamente cerrada. En total, se impartieron el año pasado 16 cursos de formación de empleo que permitieron dar capacitación profesional a más de 400 internos.
Además de estas obras, ha habido más inversión. De hecho, en Zuera se han ampliado este año las oficinas por un presupuestos de 414.000 euros. También ha habido inversiones destacables en la obsoleta prisión de Teruel, en la que se ejecutaron obras por un importe de 716.000 euros para rehabilitar la sección abierta de este centro penitenciario. 06/01/2010 A. I. I. - el periódico de Aragón
Las cárceles españolas se han convertido en un centro de reclutamiento de terroristas islámicos como los que días atrás secuestraron en Mauritania a tres cooperantes catalanes. Esta es la cruda realidad que ayer puso de manifiesto en Zaragoza José Antonio Gutiérrez, director de Estudios de la Agrupación de Cuerpos de Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), que intervino en una jornada sobre el la situación de las organizaciones islámicas de carácter radical que se han implantado en España.
"Los activistas islámicos, de grupos como Al Qaeda, el GIA argelino y otros, se aprovechan de las debilidades del sistema penitenciario español para hacer proselitismo y radicalizar a los nuevos simpatizantes", aseguró Gutiérrez Castillo.
El riesgo de que las ideas yihadistas se extiendan entre los reclusos musulmanes es "elevada", según el experto, que cifró en 13.000 el número de presos de religión mahometana en una población penitenciaria compuesta ahora de 66.000 internos.
Gutiérrez declaró que, pese a que desde el 2004 se ejerce un mayor control de los elementos más peligrosos (generalmente encerrados en módulos de aislamiento), todavía es preciso tomar medidas para incrementar la seguridad. Entre ellas citó la necesidad de vigilar más de cerca las comunicaciones de los reclusos con el exterior, así como su comportamiento en la cárcel, y más en particular de los imanes. Asimismo, abogó por estudiar los cauces de financiación de los internos con antecedentes terroristas.
Por su parte, Fernando M. Mañas, inspector del Cuerpo Nacional de Policía y experto en terrorismo islámico, incidió en la importancia que tuvo la guerra contra los soviéticos en Afganistán en la difusión del ideario islamista. "Acabada la contienda, miles de muyahidines volvieron a sus lugares de origen, en el Sahel por ejemplo, y comenzaron a formar las células que con el tiempo han entroncado con Al Qaeda", dijo. De hecho, Mañas subrayó que la organización que ha secuestrado a los cooperantes catalanes (AQMI) afirma ser la versión magrebí de la organización de Bin Laden. 15/12/2009 F. V. L.
Tras unos meses en los que se produjo un leve descenso de la población reclusa en la cárcel de Zuera (Zaragoza), la ola de nuevos ingresos que se ha producido en los tres últimos meses ha vuelto a saturar esta prisión. Es la mayor de Aragón y una de las cárceles más grandes de España, pero los sindicatos llevan tiempo advirtiendo que la situación es insostenible. Desde el Ministerio del Interior, Instituciones Penitenciarias trata de restar gravedad al asunto, aunque reconoce que hay «sobrepoblación» en Zuera. Para los sindicatos, eso no es más que un «eufemismo» para suavizar una situación que pone al límite la capacidad operativa de la cárcel en algunas ocasiones. Según han indicado a ABC fuentes sindicales, de la prisión de Zuera dependen actualmente algo más de 1.900 presos. No todos ellos son internos de la cárcel, porque una pequeña parte de esa población reclusa se localiza en dos centros situados fuera de ella, exactamente en el Centro de Inserción Social (CIS) de Huesca y en el «Trece Rosas» de Zaragoza capital. De la teoría a la práctica Aun con todo, el número de reclusos que habitan las celdas de Zuera está muy por encima de su capacidad ordinaria. La prisión está preparada para albergar 1.008 internos, pero eso es una cifra teórica que hace tiempo que se sobrepasó en la práctica. Instituciones Penitenciarias ha reconocido que la cifra oficial de internos de la cárcel de Zuera ronda los 1.700. El censo de reclusos a 27 de noviembre el viernes pasado era de 1.698, prácticamente 700 más de los que teóricamente tendría que acoger esta prisión zaragozana. La situación es incluso peor que la que se daba a principios de este año, cuando los sindicatos ya alertaron que la saturación adquiría dimensiones preocupantes. Por aquellos meses Zuera rondaba los 1.600 internos, un centenar menos de los que tiene en estos momentos. «Hubo un ligero bajón en el número de reclusos entre la primavera y el verano, pero otra vez se ha vuelto a una situación de hacinamiento», explican a ABC desde los sindicatos de prisiones. Ahora se ha vuelto a las cifras que se dieron en 2008, en vísperas de la Expo. Entonces se debió, según los sindicatos, al aumento de las detenciones provocado por los mayores controles y dispositivos de seguridad que se desplegaron ante la celebración de la Expo. Ahora es por otros motivos, tales como el ingreso de nuevos penados por delitos de tráfico, detenidos por violencia de género o «manteros», los vendedores de copias ilegales de películas y de música. El caso es que la población reclusa ha crecido con fuerza de tres meses a esta parte. El repunte se apreció, sobre todo, entre septiembre y la primera quincena de octubre, según indican fuentes sindicales, que advierten de los problemas que eso genera por la falta de personal. Recuerdan que la plantilla del centro está concebida para una prisión con no más de 1.100 internos, así que está más que sobrepasada la capacidad operativa de los funcionarios. A eso se añade que hay plazas que no se cubren o no de forma suficiente. Un representante sindical pone a ABC un ejemplo: «falta personal en puestos especializados como es el caso de los ATS, y eso impide que la medicación se pueda repartir a los reclusos cada día. Como solución, lo que se hace es repartir la medicación sólo los lunes, miércoles y viernes, así que hay presos que reciben sus fármacos para dos o para tres días, algo muy poco recomendable», dadas las características de algunas de esas sustancias. «Hay funcionarios que tienen a su cargo 130 ó 140 internos, cuando no deberían tener asignados más de ochenta», explica un representante sindical. ROBERTO PÉREZ | ZARAGOZA. ABC. 02-12-09
La distribución de medicamentos a los reclusos enfermos del centro penitenciario de Zuera se ha convertido en un asunto conflictivo que puede amenazar la seguridad de la cárcel. El reparto debería hacerse a diario, pero solo se efectúa tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes), con lo que numerosos reclusos reciben de golpe varias dosis de medicamentos, de hasta tres días seguidos.
Esta forma de proceder, que ha sido denunciada por la Agrupación de los Cuerpos de la Administración Penitenciaria (Acaip), es achacable a la escasez de personal específico y se produce, según un miembro del sindicato, "desde el mismo día en que se inauguró la prisión".
"Los trabajadores sociales no están fijos, sino que trabajan cuando se les pide, de ahí arranca el problema", aseguró la misma fuente. La abundancia de medicamentos es consustancial con las cárceles, dado que la población penitenciaria está especialmente castigada por enfermedades físicas y trastornos mentales, a menudo ligados al consumo de estupefacientes.
Por este motivo, muchos presos reciben numerosas pastillas que han de tomar diariamente. Y si no hay un funcionario pendiente de ellos, nada impide que se automediquen e ingieran más o menos de las recetadas por el médico ni que trapicheen con los medicamentos. "Este descontrol es una fuente permanente de conflictos, entre los propios presos y entre ellos y los funcionarios", denuncian en Acaip.
EL PELIGRO DE LA METADONA En particular, la metadona, un fármaco destinado a personas con problemas de drogodependencia, puede ser un peligro en los módulos de Zuera, según el sindicato. Los reclusos que lo toman, al no estar vigilados, pueden intercambiarlo por otros medicamentos e incluso venderlo a otros internos.
"Lo normal sería que los medicamentos se entregaran todos los días y que un funcionario supervisara su ingesta", afirman en Acaip. De hecho, así se hace habitualmente en la otra prisión aragonesa, la de Daroca.
Pero en Zuera esto resulta más complicado, dado que se trata de un penal superpoblado, con 1.900 presos cuando no debería haber más de 1.100, aproximadamente. "El hacinamiento no se va a acabar, pero al menos debería ejercerse una vigilancia más estrecha sobre los medicamentos que se entregan a los reclusos", concluyen en el sindicato Acaip. 29/11/2009 F. VALERO
El Ministerio del Interior ha trasladado a la prisión de Zuera (Zaragoza) al histórico etarra y ex jefe del comando Barcelona de ETA, Felipe San Epifanio San Pedro, alias Pipe, según informaron a Europa Press fuentes penitenciarias. Este terrorista coincidirá en el penal aragonés con varios presos de ETA contrarios al mantenimiento de la violencia.
Según precisaron las fuentes consultadas, San Epifanio llegó a Zuera el pasado viernes, 20 de noviembre y ha sido ingresado en el módulo 7 de la prisión zufariense. Este terrorista había cumplido pena anteriormente en la prisión de Huelva y el pasado verano fue objeto de un breve traslado a la cárcel de A Lama en Pontevedra.
Este traslado es especialmente significativo ya que Zuera --una de las cárceles más cercanas y mejor conectadas con el País Vasco-- es donde el Departamento que dirige el ministro Alfredo Pérez Rubalcaba tiene su principal bancos de pruebas para su política penitenciaria de premios y castigos hacia el frente de presos de la banda terrorista ETA. En este penal se encuentran varios presos contrarios a la "lucha armada" o críticos con la actual dirección de la banda.
CON PAKITO, URRUSOLO Y GISASOLA
De hecho Pipe coincide desde el pasado viernes con miembros y ex-miembros de la banda terrorista entre los que se encuentra otro histórico como Francisco Mujika Garmendia, alias Pakito, uno de los ex-dirigentes de la banda partidarios del cese de la violencia. En el año 2004 Pakito y otros cinco presos de ETA publicaron una carta en la que alegaban que "la lucha armada no sirve".
En el último año Zuera ha recibido a etarras críticos con la actual deriva de ETA, como el caso de José Luis Urrusolo Sistiaga o Carmen Gisasola. La intención de Interior es que las posiciones favorables a acabar con el terrorismo se extiendan entre el colectivo de más de 600 presos de la banda encarcelados en España, denominado por los terroristas como el frente de makos.
Precisamente hoy, ha sido publicada otra carta de Urrusolo y Gisasola en la que afirman públicamente que sería "deseable que ETA decidiera el cierre de la lucha armada" y señalan que, si la banda "sigue como hasta ahora", debe ser la izquierda abertzale la que plantee el fin de la violencia como cuestión central de su propuesta. Además, abogan por cerrar el ciclo de la violencia y abrir una etapa "exclusivamente política", y dice que son "muchos" los reclusos que piensan como ellos.
En la misiva, publicada en los periódicos del grupo Noticias, estos dos reclusos -que fueron expulsados de ETA y, posteriormente, ellos mismos se desvincularon del Colectivo de Presos Políticos Vascos (EPPK)-, señalan que son muchos los presos etarras que piensan igual y que "hace cinco años muchos" pensaban "que aquel proceso de paz que se iniciaba iba a ser ya el definitivo". "Nos equivocamos al pensar que la actitud que algunos aún mantenían en cuanto a la lucha armada y la kale borroka no podrían impedirlo", señaló.
HISTORIAL DE PIPE
Felipe San Epifanio fue diputado en el Parlamento Vasco en representación de Herri Batasuna entre 1987 y 1990. Huyó a Francia en 1991 y formó parte del comando Barcelona de la banda terrorista hasta que fue detenido el 28 de abril de 1994 en la ciudad condal.
Pipe tiene ante si una larga condena por cumplir derivada de las numerosas condenas impuestas por la Audiencia Nacional, quien le condenó a 41 años por los delitos de pertenencia a banda armada, tenencia de explosivos, y los delitos continuados de falsificación de matrículas y falsedad en documento oficial. Participó en el asesinato del coronel Leopoldo García en Barcelona y fue condenado a 44 años por extorsionar a empresarios, y a 18 años por el atentado contra policías.
También fue condenado a 149 años y 3 meses de cárcel por haber colocado varios artefactos explosivos en dos restaurantes del Puerto Olímpico de Barcelona, donde cinco personas resultaron heridas, una de las cuales perdió el hijo que esperaba. 27 Nov. EUROPA PRESS
Representantes de los sindicatos de prisiones con presencia en Aragón participaron ayer en Madrid en una concentración, convocada por Acaip, para protestar por la "precaria situación" de las cárceles. La manifestación, que tuvo lugar ante la sede de Instituciones Penitenciarias, terminó con cuatro delegados sindicales lesionados tras una carga de la Policía.
Los principales motivos de la protesta se refieren, sobre todo, a la masificación de las prisiones y al insuficiente número de funcionarios para vigilar un colectivo cada vez más numeroso. Un problema que, según denunció ayer Óscar Alonso, representante de Acaip en la cárcel de Daroca, "se ve incrementado por el hecho de que la media de edad de los trabajadores es cada vez más alta".
"Se da con frecuencia el caso de funcionarios de sesenta años y más que tienen que salir al patio para vigilar a reclusos jóvenes", afirmó Alonso, que abogó por "inyectar sangre nueva" en el cuerpo de funcionarios de prisiones.
Sin embargo, el representante de Acaip, la fuerza que convocó el acto de Madrid, aseguró que Instituciones Penitenciarias "lleva una política contraria a los intereses de la sociedad, pues cada vez es menor el presupuesto dedicado al funcionamiento de las cárceles".
MÁS TRABAJADORES En igual sentido se expresó Eliseo Pérez, representante de CSI-F en Aragón, que también se sumó a la convocatoria ante Instituciones Penitenciarias, organismo que dirige la aragonesa Mercedes Gallizo.
"Urge incrementar las plantillas para hacer frente a una población penitenciaria creciente", afirmó este delegado sindical, que insistió asimismo en la "necesidad de rejuvenecer las filas de los funcionarios de prisiones".
En la actualidad, según fuentes de Acaip, más del 50% de los funcionarios de prisiones tiene 45 años o más, un hecho que el presidente nacional del sindicato, José Ramón López, "puede plantear a medio plazo graves problemas de seguridad pública".
Asimismo, los sindicatos participantes en la concentración subrayaron que esta medida va también destinada a recordar a Instituciones Penitenciarias sus compromisos con los trabajadores del sector.
A última hora de ayer, uno de los funcionarios heridos por la Policía había sido trasladado a un centro hospitalario para la realización de un escáner. 25/11/2009 EL PERIÓDICO
Once ciudadanos de origen extranjero cumplen condenas de prisión en el Centro Penitenciario de Zuera por ganarse la vida vendiendo en la calle cedés y deuvedés piratas, según los datos de la Dirección General de Instituciones Penitenciarias. Solo entre enero y junio de este año, la Audiencia Provincial de Zaragoza, pese a mostrarse crítica con el tratamiento que el Código Penal aplica al top manta, se vio obligada a ratificar las órdenes de expulsión dictadas por los juzgados de lo Penal por ese mismo delito, que prohíbe a los manteros volver a pisar el territorio español por un periodo de diez años.
En Aragón fueron condenadas el año pasado por delitos contra la propiedad intelectual 26 personas --23 en Zaragoza, dos en Huesca y una en Teruel--; la mayoría de ellos, extranjeros. En la práctica, explicaron fuentes de la Fiscalía, solo acaban entre rejas los reincidentes, que en ese caso cumplen las dos penas que les han sido impuestas.
Diferentes estamentos sociales y operadores judiciales se han mostrado críticos con la dureza que la normativa aplica al top manta: hasta dos años de cárcel y multas que no suelen superar los mil euros, con la reclusión sustituida por la expulsión del territorio español por tratarse de condenas de menos de seis años de prisión. Fuentes de la Fiscalía consideran que el top manta debería sancionarse, como mucho, con una multa y ser tratado como una infracción de carácter administrativo. Y la Audiencia Provincial de Zaragoza, por su parte, lleva meses negando a las gestoras de derechos de autor --sin cuyas denuncias no habría procesos penales contra los manteros-- las indemnizaciones que reclaman salvo que el acusado no haya sido sorprendido in fraganti vendiendo el disco. El tribunal también ha señalado en numerosas resoluciones que confirma las penas impuestas a los vendedores callejeros porque le obliga a hacerlo el respeto al principio de legalidad.
PERFIL Ser sorprendido junto a una manta de cedés en la calle --sin que materialice una venta-- pone al afectado con un pie en la cárcel, mientras que otra infracción cinematográfica como la posesión de imágenes pedófilas se castiga en la práctica solo con una multa.
Se trata de perfiles delincuenciales muy diferentes. Los manteros suelen ser extranjeros --mayoritariamente senegaleses y abrumadoramente africanos-- que no tienen otra forma de ganarse la vida, como prueban los datos facilitados por Instituciones Penitenciarias: únicamente 16 de las 118 personas encarceladas a finales de septiembre por delitos contra la propiedad intelectual en todo el país eran españolas, y tan solo siete de los 102 extranjeros presos por ganarse la vida con el top manta habían cometido otro tipo de delitos. Carecen de recursos económicos y terminan entre rejas o deportados por sobrevivir --miserablemente en la mayoría de los casos-- vendiendo cedés en lugar de procurarse los recursos por otras vías como el robo o el tráfico de drogas.
La Audiencia Provincial de Zaragoza, no obstante, ha declarado nulas algunas órdenes de expulsión emitidas por los juzgados de lo Penal contra manteros.
Una de las resoluciones señala que "la expulsión podría ser una medida desproporcionada y contraria al derecho a la vida familiar" que protege el Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales.
Los fiscales suelen pedir la sustitución de la cárcel por la expulsión en el informe de conclusiones de los juicios, algo que impide al juez oír al acusado antes de tomar una decisión sobre su permanencia o no en territorio español. El tribunal anula esas órdenes si no es oido antes el condenado. 09/11/2009 E. BAYONA - El Periódico de Aragón.
El portavoz del sindicato CSIF en la prisión zaragozana de Zuera, Eliseo Pérez, exigió hoy a la secretaria general de Instituciones Penitenciarias, Mercedes Gallizo, que incluya a la cárcel zufariense en la categoría de "centro especial", ya que en ella están recluidos una veintena de presos terroristas que pertenecen o han pertenecido a ETA.
En declaraciones a Europa Press, Eliseo Pérez explicó que los únicos centros penitenciarios especiales reconocidos como tales por el Gobierno de España son los ubicados en el País Vasco y Navarra, al considerar el Ministerio del Interior que los funcionarios que allí trabajan están especialmente expuestos a la violencia de la banda armada. Estos presos tienen unas condiciones laborales singulares.
Pérez indicó que, entre los presos terroristas, hay varios que tienen un historial delictivo especialmente "peligroso", entre ellos los ex-dirigentes de la banda terrorista Santiago Arrospide ('Santi Potros'); Rafael Caride Simón; Iñaki Bilbao ('Iñaki de Lemona'); Leire Martínez ('Maitane'), Carmen Guisasola ('Lourdes') y José Luis Urrusolo Sistiaga.
De los 19 terroristas miembros o ex-miembros de ETA que se encuentran en Zuera, cuatro de ellos están clasificados en segundo grado y los restantes permanecen en el primer grado.
La prisión de Zuera ha acogido, en los últimos años, a un número creciente de presos que han estado vinculados a la banda armada y que, tiempo después de ingresar en prisión por sus actividades terroristas, renunciaron a la violencia. De hecho, Zuera y la prisión asturiana de Villabona son centros que emplea el Ministerio del Interior dentro de su estrategia de acercamiento al País Vasco y Navarra de presos ex-miembros de ETA, mientras que otros son alejados.
El pasado 2 de junio, CSIF envió una carta oficial a Mercedes Gallizo solicitando, formalmente, que conviertiera la prisión de Zuera en centro especial, al entender el sindicato que tiene unas características especiales. "Estamos en el punto de mira", lamentó Eliseo Pérez. ZARAGOZA, 31 Oct. (EUROPA PRESS) -
En menos de un mes, dos de los seis presos de ETA que en el año 2004 dieron el paso de firmar una carta en la que manifestaban públicamente su rechazo a la violencia, Iñaki Bilbao Beaskoetxea, 'Iñaki de Lemona', y Koldo Aparicio, han sido trasladados a cárceles lejanas al País Vasco después de permanecer durante meses en las prisiones de Villabona (Asturias) y Zuera (Zaragoza), informaron a Europa Press fuentes penitenciarias.
Estos traslados son especialmente significativos dado que en Zuera y Villabona --algunas de las cárceles más cercanas y mejor conectadas con el País Vasco-- es donde el Ministerio del Interior tiene sus principales bancos de pruebas de su política penitenciaria hacia el frente de presos. Allí se mezclan presos contrarios a la "lucha armada" o críticos con la actual dirección de la banda con otros reclusos de los denominados 'duros'.
En los últimos meses, Zuera y Villabona han recibido a etarras críticos con la actual dirección de la banda, como el caso de José Luis Urrusolo Sistiaga o Carmen Guisasola, ambos expulsados de ETA. La intención de Interior es que las posiciones favorables a acabar con el terrorismo se extiendan entre el colectivo de más de 600 presos de la banda encarcelados en España.
Fue en el año 2004 cuando estos dos presos firmaron junto con otros cuatro terroristas en prisión, Francisco Mújica Garmendia, alias 'Pakito', Ignacio Arakama Mendia, 'Makario', --ambos cumpliendo condena en Zuera--, Carlos Almorza Arrieta, 'Pedrito de Andoain', y Kepa Solana una carta en la que alegaban que "la lucha armada no sirve". Desde la prisión del Puerto de Santa María (Cádiz), trataban de impulsar un debate interno para que se reconsiderara la estrategia criminal de ETA. Esto les valió su expulsión de la banda terrorista ETA --aunque no del colectivo de presos--.
Ahora 'Iñaki de Lemona', de 53 años de edad, seguirá cumpliendo sus 30 años de condena en la prisión de Topas (Salamanca) desde que el pasado 5 de octubre abandonase Villabona, justo un año después de su ingreso en el penal asturiano. Fue detenido en Francia en el año 1995. En Salamanca coincidirá con el histórico dirigentes de Batasuna Joseba Permach.
DE ZUERA AL PUERTO DE SANTA MARÍA
Por su parte, Jon Koldo Aparicio Benito, alias 'Aitor', fue trasladado el viernes pasado a la prisión gaditana de Puerto II, en la localidad de El Puerto de Santa María, desde la cárcel zaragozana de Zuera. Este etarra, de 38 años de edad, vuelve así a la cárcel en la que ya estuvo entre noviembre de 2007 y junio de 2008. Tan sólo ha permanecido 10 meses en Zuera.
Koldo Aparicio, natural de Basauri, fue detenido en 1995 en Durango el 23 de febrero de 1995, junto con Urko Izaguirre Bernaola e Igor Fullaondo Betanzos, por su presunta relación con el 'comando Vizcaya', de ETA.
Estaba considerado como miembro del 'comando' legal de la zona de Basauri, y según datos policiales puso una bomba junto con Urko Izaguirre en un depósito de basuras de Basauri. El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, ordenó el ingreso en prisión días más tarde de su detención.
Formó parte del paquete de 33 presos etarras trasladados a prisiones próximas al País Vasco a finales de junio de 1996. Fue condenado por la Audiencia Nacional a 35 años de cárcel por intentar asesinar a un policía de la localidad de Basauri (Vizcaya).
Ahora en Cádiz, Koldo Aparicio coincidirá en prisión con otros once presos de la banda entre los que se encuentra el irredento Iñaki Bilbao Goikoetxea, quien fue condenado a 14 años de cárcel por la Audiencia Nacional por provocar desórdenes públicos y proferir amenazas terroristas con la agravante de reincidencia a los jueces Baltasar Garzón y Alfonso Guevara durante una vista celebrada en septiembre de 2006 en la Audiencia Nacional en la que advirtió a los magistrados que les iba a "arrancar la piel a tiras" y "meter siete tiros", respectivamente. MADRID, 1 Nov. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Permanente de la Junta de Personal de funcionarios de la Administración General del Estado en la provincia de Zaragoza está trabajando en un escrito que enviará al Ministerio de Administraciones Públicas (MAP) con el objetivo de conocer al detalle los datos del complemento de productividad de todos los empleados públicos en la provincia.
Fuentes sindicales informaron a Europa Press de que este órgano de los representantes de los funcionarios se reunió en la mañana de hoy y acordó elaborar este escrito, que se aprobará en la reunión que la Permanente celebrará el penúltimo miércoles del próximo mes de noviembre, dentro de la estrategia jurídica y de acción que están preparando los representantes sindicales de los funcionarios en toda España.
Las organizaciones sindicales critican el hecho de que, tras la aprobación del nuevo Estatuto Básico de la Función Pública, hace dos años, la Abogacía del Estado elaboró un informe según el cual no es posible informar a las Juntas de Personal y las organizaciones sindicales sobre los datos laborales de los empleados públicos, incluyendo a los cargos de designación directa, que siempre tienen este complemento. El argumento es que la Ley de Protección de Datos lo impide.
El dirigente de UGT y presidente de la Junta de Personal, Antonio Barco, explicó que la Administración General del Estado "no es partidaria de dar" estos datos y comentó que "en las altas esferas" todos los cargos tienen este complemento de productividad que, en algunos casos, alcanza cifras "sustanciosas", de unos 1.000 euros. Otros funcionarios tienen complementos de poco más de 100 euros, apuntó.
Barco dijo que este complemento se concede "de manera aleatoria" y opinó que el dato no se hace público para "que no genere malestares" entre funcionarios, aunque también aludió a las restricciones de la Ley de Protección de Datos.
Desde la asociación profesional de funcionarios de prisiones ACAIP indicaron que "lo que se está haciendo es ocultar los datos" y consideró "chocante" que desde el Ministerio de Administraciones Públicas se intente "que no se sepa lo que al final se cobra". ACAIP considera este hecho "escandaloso".
El portavoz de CSIF Eliseo Pérez lamentó que, desde Administraciones Públicas, "quieren meter en el mismo saco" a los funcionarios de a pie cuyos salarios "son habas contadas" con "los mandos", todo "para que no sepamos" los pormenores del pago del complemento de productividad. ZARAGOZA, 28 Oct. (EUROPA PRESS)
El Ministerio del Interior ha trasladado desde la cárcel pontevedresa de A Lama hasta Zuera al histórico etarra Josu Arkauz Arana, alias Josu de Mondragón informaron a Europa Press fuentes penitenciarias. Este terrorista, condenado a 115 años por la Audiencia Nacional se encontrará en este penal aragonés con el exnúmero uno de la banda Francisco Mújica Garmendia, Pakito, la cara visible del sector de presos críticos con la actual dirección de la banda. Arkauz fue condenado, entre otros delitos, por intentar atentar contra el exdelegado del Gobierno en el País Vasco Julen Elgorriaga y los exministros de Interior y de Justicia José Barrionuevo y Enrique Múgica.
En concreto, Josu de Mondragón, de 52 años, era el hombre de confianza de los responsables del aparato militar Pakito y José Javier Zabaleta Elosegi, y también máximo responsable de la coordinación de los comandos de la banda terrorista. Por ello, controlaba tanto la comunicación directa a los comandos como los correos que servían para hacer llegar a los mismos el material necesario para sus acciones.
Según precisaron fuentes consultadas, Josu de Mondragón abandonó el pasado 22 de septiembre la cárcel de A Lama tras sólo dos meses de estancia. Anteriormente, el preso venía de cumplir su condena en cárceles de Cádiz, muy lejanas del País Vasco. La trayectoria penitenciaria de este preso, detenido el 18 de marzo de 1991 en Bayona, está marcada por la multitud de traslados de los que ha sido objeto: 26.
Su nuevo destino, la cárcel de Zuera, donde el departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba tiene el principal banco de pruebas de su política penitenciaria hacia el frente de presos de la banda. Allí se mezclan presos contrarios a la "lucha armada" o críticos con la actual dirección de la banda con otros reclusos de los denominados duros.
Entre otros, en Zuera se encuentra el histórico dirigente de ETA Francisco Mújica Garmendia, detenido en la localidad francesa de Bidart el 29 de marzo de 1992 en una de las operaciones más importantes contra la banda terrorista ya que logró la desarticulación de la cúpula etarra meses antes de los Juegos de Barcelona.
El máximo dirigente de ETA entre 1987 y 1992 suscribió en agosto del 2004, junto con otros cinco presos una carta en la que defendía el abandono de las armas. Desde la prisión del Puerto de Santa María, Pakito y los otros cinco presos habían impulsado un debate interno para que se reconsiderara la estrategia criminal de ETA, alegando que la lucha armada "no sirve". Esto le costó que ETA le suspendiera de militancia, aunque se mantiene en el colectivo de presos de la banda.
Además, en los últimos meses, esta prisión ha recibido a etarras críticos con la actual dirección de la banda, caso de José Luis Urrusolo Sistiaga o Carmen Guisasola, ambos expulsados de ETA. Europapress 19/10/2009
El último preso de ETA que ha experimentado la política de premios y castigos iniciada por el Ministerio del Interior a finales de 2008 es Gorka Martínez Ahedo. Este terrorista fue trasladado el pasado mes de julio desde la cárcel de Zuera (Zaragoza) hasta la prisión de Sevilla después de que los funcionarios le sorprendieran celebrando el atentado en el que fue asesinado el inspector de Policía Eduardo Puelles, el 19 de junio en Arrigorriaga (Vizcaya), informaron a Ep fuentes penitenciarias. Según estos medios, no fue una celebración ostentosa, como es habitual en algunos presos de la banda cuando se producen atentados, sino que se trató de una serie de comentarios que, sin embargo, no pasaron inadvertidos para los funcionarios, que informaron de la situación, por lo que se acordó de manera inmediata su traslado a la prisión sevillana después de permanecer tan sólo cuatro meses en el penal zaragozano. Martínez Ahedo -condenado a 30 años- abandonó la cárcel de Zuera el pasado 3 de julio. Desde ese día cumple su pena en la prisión de Sevilla, donde además se encuentra aislado, ya que actualmente no hay ningún otro preso más de la banda allí. El alejamiento de este etarra es especialmente significativo teniendo en cuenta que sólo llevaba en Zuera desde el 15 de abril, cuando fue «acercado» desde Puerto II (Cádiz). Interior tiene en la cárcel de Zaragoza -una de las más cercanas y mejor conectadas con el País Vasco- y en la de Villabona (Asturias) sus principales «bancos de pruebas» de su política penitenciaria hacia el frente de presos de la banda. Allí se mezclan presos contrarios a la «lucha armada» o críticos con la actual dirección de la banda con otros de los denominados «duros». Junto a Josu de Mondragón Además de Jesús Arkauz Arana, «Josu de Mondragón», uno de los últimos en llegar a Zuera ha sido Igor Martínez de Osaba Aguirre, conductor de una de las dos furgonetas bomba cargadas con 1.700 kilos de explosivos, localizadas en la provincia de Zaragoza en diciembre de 1999 y con las que ETA pretendía atentar en Madrid en la conocida como la «caravana de la muerte». Fue «acercado» el pasado 29 de julio desde la cárcel de A Lama (Pontevedra). Gorka Martínez Ahedo fue detenido el 10 de diciembre de 1997 en Orleans (Francia), donde huyó tras la desarticulación del «comando Vizcaya». ABC - 12-10-2009
Pese a la crisis económica, los talleres de la prisión de Zuera no paran ni siquiera de noche. Los reclusos que desean sacarse un sueldo entre rejas se dedican a hacer cableados de automóvil, somieres y hasta patas de cama a altas horas de la madrugada. Instituciones Penitenciarias sostiene que es bueno que los presos estén ocupados, pues rebaja la tensión y sirve para rehabilitar a muchos internos. Además, alega que el horario se extiende hasta la madrugada para hacer frente a un incremento de la demanda.
Pero los funcionarios que los vigilan están intranquilos. Piensan que a esas horas es más fácil que un preso deje de repente lo que tiene entre manos, les ataque y trate de fugarse. "Por la noche se reduce la plantilla y en cada taller solo hay un funcionario vigilando a los presos que trabajan", señala una fuente del interior de la prisión.
Las zonas de trabajo cuentan con cámaras de grabación conectadas con la torre de control, una medida que quienes están pendientes de los reclusos consideran "insuficiente".
Eliseo Pérez, representante del CSIF, considera que "es bueno que un centro penitenciario fomente la productividad". Pero, al mismo tiempo, considera que "no es normal que de noche los presos estén yendo de un lado a otro de la cárcel". El responsable sindical ya ha transmitido al director del centro el malestar existente entre los funcionarios y espera mantener en breve una reunión sobre el problema.
El incremento de la producción de los talleres de Zuera, que dan empleo a más de 400 reclusos, empezó el pasado verano. Sin embargo, la situación no es nueva, pues hace dos años ya sucedió algo parecido. Y lo cierto es que el trabajo a destajo no disgusta a los reclusos. Al principio, solo cuatro o cinco abandonaban la celda de noche para irse a hacer lámparas, por ejemplo. Pero últimamente se apuntan grupos más numerosos, de hasta quince internos.
CUESTIÓN DE SEGURIDAD "Es una cuestión de seguridad", afirma Eliseo Pérez. "Y no hay seguridad cuando un solo funcionario tiene que vigilar a un grupo tan numeroso y a unas horas en que la plantilla está bajo mínimos", añade el sindicalista.
En la Secretaría de Instituciones Penitenciarias explican que el funcionario destinado en el taller "no está solo, pues tiene compañeros de trabajo en los módulos y en las cabinas de control".
Además, el portavoz oficial subraya que los presos que trabajan en talleres están seleccionados y son personas estables que hacen todo lo posible por conservar su puesto de trabajo. "No son problemáticos y se comportan muy bien, pues saben que hay muchos reclusos deseosos de poder entrar a los talleres", añade.
Instituciones Penitenciarias precisa que, en el caso de Zuera, trabajan de noche entre diez y doce internos que hacen frente al aumento de trabajo que se produce temporalmente. "Los pedidos se incrementan a veces y es necesario que los talleres estén abiertos más horas", afirma.
Fuera de las prisiones sorprende que, en plena recesión, los talleres penitenciarios no den abasto. Pero los responsables de las cárceles tienen la respuesta preparada. "Es un trabajo legal, se cotiza a la Seguridad Social y el centro se limita a gestionar, sin obtener ningún beneficio económico por su mediación", recalcan en Instituciones Penitenciarias.
En el fondo se trata de un problema de valoración. Para los reclusos y la dirección de las prisiones, las luces encendidas en los talleres en medio de la noche son un síntoma de rendimiento y sana actividad. Para los funcionarios, en cambio, los tubos de neón en marcha son como un aviso de que algo se puede torcer a horas intempestivas.
El sindicato de prisiones Acaip del centro penitenciario de Zuera denunció ayer la "falta de medios y de personal" de que adolecen las cárceles ubicadas en territorio aragonés. En particular, los representantes de los trabajadores señalan que el número insuficiente de trabajadores se deja sentir especialmente en la atención sanitaria, con los consiguientes problemas a la hora de repartir medicinas a internos con problemas mentales. De hecho, según el sindicato, el pasado 9 de septiembre, un recluso con una enfermedad psíquica agredió en su celda a tres funcionarios que siguen de baja laboral. 24/09/2009 EL PERIÓDICO
El Centro Penitenciario de Zuera acogerá el próximo sábado, 26 de septiembre, un homenaje a Camarón. El espectáculo, titulado 'Camaroneros', se celebrará con motivo de la fiesta patronal de la penitenciaria y comenzará a las 17.00 horas.
Artistas como David Tejedor, Jesús Giménez 'Tutero', Raúl Giménez 'Gamba' y otros invitados, aportarán con emotividad una producción propia denominada 'Camaroneros', con metales que siguen la senda del genial cantaor de la Isla, quien fuera a la cárcel de Málaga en los años 90 al afirmar que "no siempre se debe cantar por dinero".
Será un espectáculo único del que podrán disfrutar los internos y los trabajadores del Centro Penitenciario, ubicado en la localidad zaragozana de Zuera.